Un rostro joven sin cirugías

A medida que la vida pasa y la preciada juventud le va soltando la mano a nuestro cuerpo, luchamos incansablemente contra aquellas arrugas que aparecen en el rostro, en la frente y cerca de los ojos. Claro, no sólo las personas mayores son las afectadas por estos molestos surcos, a menudo aparecen también en personas jóvenes en algún sector de la cara que se ve sentido por la expresión natural de esa persona; las llamadas “arrugas de la expresión”, que se producen por la constante contracción de los músculos faciales.
Estas líneas no deseadas le dan a la cara un aspecto cansado, depresivo, y a veces se percibe cierto enojo en la expresión. Hay quienes prefieren lucir las arrugas como símbolo de sus vivencias y de la sabiduría adquirida con los años, y hay quienes preferirían no tenerlas, porque les devuelven una mala imagen frente al espejo y no se encuentran cómodos con su imagen. A la mayoría de estos últimos, sin embargo, no las arrugas o patas de gallo no les molestan tanto como para llegar a someterse al bisturí o a un lifting.
Afortunadamente los tiempo han cambiado y ya no necesitamos una cirugía para librarnos de estas imperfecciones, sino que gracias a la Toxina Botulínica – Botox-, podemos hacerlo en sólo una visita al consultorio. La toxina botulínica o Botox es un producto natural; es una neurotoxina elaborada por una bacteria denominada Clostridium botulinum que hace algunos años comenzó a utilizarse en Medicina Estética con resultados notables y que es, según los especialistas, uno de los métodos más seguros, rápidos y eficaces para lograr el ansiado rejuvenecimiento. Su uso es muy popular en todo el mundo, y tanto hombres como mujeres disfrutan los beneficios de este descubrimiento que les otorga una solución simple a esos signos de cansancio y vejez.

La aplicación de Toxina Botulínica en Medicina Estética
El tratamiento de aplicación de Toxina Botulínica se lleva a cabo en un solo día y enseguida se puede continuar con las actividades habituales. A los 6 o 10 días ya se pueden empezar a ver los efectos y el rostro adquiere un aspecto joven y natural. No hay rigidez en el rostro, sino un aspecto distendido y sin signos de cansancio. Las mujeres pueden usar el maquillaje habitual sin problemas. La infiltración de toxina botulínica, con una aguja extra fina en el músculo, debajo de la piel de la zona que se desea tratar, actúa inhibiendo por relajación el movimiento muscular. Ello elimina las arrugas y devuelve a la cara un aspecto fresco y juvenil.
Tiene una duración de entre 4 y 6 meses, dependiendo del paciente. En el 95% de los casos solo se necesitan pequeños retoques al pasar medio año de la primera aplicación y luego un mantenimiento anual.
No necesita anestesia, dado que es solo la introducción leve de una aguja extra fina, por lo que se trata de un procedimiento absolutamente indoloro. Además se puede aplicar en cualquier época del año, incluso en verano, ya que no está contraindicada para la exposición al sol.
De ningún modo se trata de un veneno cuando el uso de esta toxina es con fines estéticos, ya que se trata de una forma muy diluida de la Toxina Botulínica tipo A, en dosis muy bajas. Debe quedarle claro al paciente que dicha aplicación no paraliza el músculo sino que solamente lo relaja.
Si bien se trata de una forma altamente purificada y muy diluida de la toxina que genera el botulismo, el cual puede causar envenenamiento mortal, en el año 2002 se le dio el visto bueno en Medicina Estética y es muy importante señalar que no existe posibilidad alguna de contraer el botulismo al administrar las inyecciones de toxina botulínica. Está contraindicado durante el embarazo, en pacientes tratados con anticoagulantes y en aquellos que padecen coagulopatías.
Cuando usted va a hacerse cualquier tratamiento estético debe estar seguro-a de las manos en las que se encuentra, por eso siempre es recomendable buscar un buen profesional que pueda quitarle todas las dudas y brindarle la seguridad necesaria para someterse al tratamiento. El uso indebido o el abuso puede generar problemas por eso siempre debe hacerse a través de personal cualificado y nunca debe ser autoadministrada.