Obstrucción Lagrimal en Recién Nacido

OBSTRUCCIÓN CONGÉNITA DEL CONDUCTO NASOLAGRIMAL

¿En que consiste la obstrucción congenital del conducto naso-lagrimal ?
La glándula lagrimal produce lagrimas constantemente durante el día para mantener los ojos lubricados. Las lagrimas abandonan la superficie ocular a través del sistema de drenaje lagrimal. Aproximadamente, el 7% de los bebés nacen con una obstrucción congénita del sistema de drenaje lagrimal en uno o ambos ojos. Este porcentaje es incluso superior en recién nacidos prematuros.

¿Cómo es la anatomía del sistema lagrimal ?
El drenaje lagrimal empieza por dos pequeñas aperturas llamadas punctas, una en el párpado superior y la otra en el párpado inferior. Cada una de estas aperturas llevan a un pequeño tubo llamado canalículo el cual, a su vez, vacía la lagrima en lo que se conoce como saco lagrimal, que se sitúa entre la esquina interna del ojo y la nariz. El saco lagrimal drena en un canal que se denomina conducto nasolagrimal, que pasa entre estructuras óseas del lado de la nariz y lleva las lagrimas hasta la cavidad nasal.

¿Cómo funciona el sistema de drenaje lagrimal ?
Con cada parpadeo, los parpados distribuyen uniformemente las lagrimas por la superficie del ojo para mantenerlo lubricado y sano. El parpadeo también  bombea las lagrimas previas hacia la puncta y el saco lagrimal desde donde van al conducto nasolagrimal para drenar a la nariz. Si el conducto nasolagrimal está bloqueado, las lagrimas se acumulan en la superficie ocular y llegan a desbordarse sobre los párpados y caer hacia la mejilla. Por otra parte, las lagrimas que se han acumulado en el saco lagrimal se quedan estancadas y provocar infección.

¿Cuáles son los síntomas de obstrucción del conducto lagrimal?
El síntoma más frecuente es el de lagrimeo excesivo, producción mucosa y legañas, irritación ocular, e inflamación dolorosa en la zona entre el ojo y la nariz.  La historia clínica del proceso y un buen examen clínico de la zona habitualmente determina la causa del lagrimeo.

¿Es la obstrucción lagrimal congénita una condición seria ?
Es muy importante que los niños con un lagrimeo excesivo sean visitados por un oftalmólogo para determinar la causa del problema. En algunos niños las causas de lagrimeo excesivo pueden no ser debidas a obstrucción del conducto lagrimal.

¿Cuál es su tratamiento?
El tratamiento inicial incluye masajes frecuentes en la zona del saco lagrimal para forzar  el paso de las lagrimas a través del conducto nasolagrimal y conseguir abrir una pequeña membrana  en el conducto que es la causante de la obstrucción. Es posible que su médico le recete también gotas o pomada antibiótica.

Si el masaje no libera la obstrucción, es posible que sea necesario pasar una varilla por el conducto lagrimal. Una fina varilla metálica es introducida por la puncta lagrimal y pasada inferiormente a través del lugar de obstrucción del conducto lagrimal. En casos mas severos es posible que sea necesario la colocación de un pequeño tubo macizo de silicona para mantener el conducto lagrimal abierto. Este tubo se retira al cabo de algunas semanas.

¿Cuáles son los riesgos y complicaciones?
Después de estos procedimientos, es muy posible que aparezcan  inflamación y hematoma, y lo normal es que desaparezcan al cabo de una o dos semanas. En algunas ocasiones, el cuerpo produce un tejido de cicatrización que bloquea nuevamente el conducto de drenaje, lo que provoca que se tenga que repetir el procedimiento.

Hemorragia e infección, que son riesgos comunes a todas las intervenciones, son muy poco frecuentes. Como en cualquier procedimiento médico, pueden haber otros riesgos asociados que deben ser discutidos con el cirujano.

¿Qué efectividad tiene esta cirugía?
El lagrimeo y la producción  de legañas queda resuelto en la mayoría de pacientes tras estos procedimientos, con poca o ninguna molestia postoperatoria.